¿Qué es el diseño de interiores y cómo aporta calidad a nuestra vida?

¿Qué es el diseño de interiores? Esta debe ser la primera gran pregunta que se debe plantear todo profesional del campo. Un diseñador de interiores debe planificar, investigar, coordinar y administrar estos proyectos para obtener un ambiente adecuadamente saludable y estéticamente agradable para las personas que utilizarán el espacio. Y en INNOVA lo sabemos bien. Pero ¿qué es, de hecho, el diseño de interiores?

Habitualmente el diseño interior se confunda con la decoración, un concepto erróneo que viene cargado de una serie de prejuicios y malentendidos. La elección de revestimientos, colores y acabados es, de hecho, un aspecto importante del diseño de interiores, pero no es su única característica.

Primero, es esencial comprender los comportamientos y deseos del usuario para crear espacios funcionales y estéticamente agradables. La organización del movimiento es un punto de partida, que se puede lograr mediante la manipulación básica del diseño. Esta división del espacio se puede lograr a través de paredes, pero también a través de muebles e incluso objetos. Al mismo tiempo, el diseño interior debe prestar atención a las condiciones de confort (térmicas, de iluminación o acústicas), y a la ergonomía, que nos ayuda a dimensionar adecuadamente los muebles y objetos. Finalmente, la especificación de revestimientos y materiales constituye la parte más visible y superficial del diseño de interiores, pero no por eso la menos importante. Este toque final compone la ‘cara del proyecto’, transmitiendo la visión del diseñador, así como los deseos y necesidades de los usuarios.

A continuación, discutimos los principales temas que el diseño de interiores debe considerar con detalle:

Layout

El layout o configuración general de un proyecto es, en resumen, el posicionamiento de equipos, muebles y objetos –ya sean fijos o móviles– en el espacio que se está diseñando. Una distribución adecuada permite organizar el flujo del espacio, crear lugares de permanencia y jerarquizar los espacios. Los layouts son especialmente importantes en los planos arquitectónicos abiertos, donde el diseñador tiene más libertad.

Para desarrollar un buen layout general, el diseñador de interiores debe, por supuesto, considerar los estándares de accesibilidad, las rutas de escape de incendios y las dimensiones mínimas para las habitaciones. Existe una gran cantidad de literatura que define las dimensiones apropiadas para cada tipo de uso del espacio.

Mobiliario

Tanto fijo como móvil, el mobiliario incide directamente en las cualidades de cualquier interior. Es trabajo del diseñador asegurar que sus preferencias para el proyecto colaboren con el funcionamiento cotidiano del espacio, asegurándose de que no interferirán con actos tan elementales como la circulación.

Especialmente (aunque no solamente) cuando se trata de espacios pequeños –cada vez más reducidos– dedicar atención a la elección de cada mueble es primordial. Es por esta razón que, en muchos casos, suele ser más efectivo diseñar muebles a medida para un uso más eficiente de cada centímetro cuadrado.

Confort y ergonomía

Hemos hablado ampliamente del confort en espacios interiores durante los últimos años. La calidad ambiental ‘puertas adentro’ es fundamental en un mundo cada vez denso y populoso, y un espacio interior incómodo, inseguro o insalubre puede ser tremendamente nocivo para la salud física y mental de las personas, considerando que pasamos gran parte de nuestras vidas en ellos.

El confort comprende desde la estética de los espacios hasta el aroma del ambiente, la brisa que entra por la ventana a través de tus cortinas, y la temperatura que se siente al entrar en ellos, pasando por la accesibilidad y la aplicación de tecnologías o estrategias pasivas para facilitar y mejorar la calidad de vida del habitante. ¿Cómo es percibido visualmente el espacio al habitarlo?

Materiales y revestimientos

En la misma línea, no todos los materiales de terminación son equivalentes. Si bien la elección se rige normalmente por factores como estética, función y costo, es importante considerar también la composición de cada material y el efecto que ésta podría tener en el ambiente a lo largo de su vida útil. Hoy, en la mayoría de los mercados, la oferta de materiales de terminación es amplia y diversa, lo que nos permite evaluar factores como su procedencia, durabilidad, reciclabilidad y propiedades higiénicas o medioambientales, que no son ajenas a la comodidad futura del espacio a diseñar.

Entender al ser humano en sus dimensiones fisiológicas, anatómicas, y psicológicas nos ayudarán a alcanzar un alto nivel de confort, respetando su diversidad y sus diferencias. No todas las personas se mueven de la misma forma por el espacio ni tienen las mismas dimensiones corporales, y no todos se sienten cómodos frente a la misma cantidad de luz o resisten con agrado las mismas temperaturas. Es fundamental considerar un acercamiento holístico y multidisciplinar a la hora de diseñar espacios centrados en el bienestar, y la observación y análisis en profundidad de cada ‘cuerpo y mente’ es clave para concretar un proyecto exitoso.